Lector
 

Señores: Traviata, Cartagena.
Estimados señores:

Incitados por su idealizado reportaje acerca de La Cueva del Manglar, lo visitamos ayer. En vez de la belleza prometida tan ecológicamente, encontramos: suciedad, contaminación y sobre todo MISERIA (Sí, con mayúscula); además de un pobrísimo y caro servicio ofrecido básicamente para engañar al turista.

Los invitamos a mejorar las condiciones del lugar, su hediondez, y también la logística. Después de unos años escriban otro reportaje que no engañe... cuando ojala las condiciones hayan mejorado.

José Álvarez
Abogado, Santiago de Chile.

Jalvarez@dii.uchile.cl

TRAVIATA Responde...
Estimado Lector: Queremos reiterar nuestra posición sobre la belleza y la riqueza ecológica de la Ciénega de La Virgen. Su explotación turística es definitivamente un mercado en nacimiento. Lamentamos profundamente las condiciones de la ruta que le ofreció el operador turístico que usted escogió. El artículo publicado en la revista del mes de Abril, habla exclusivamente de las bondades del servicio que realiza La Empresa Ecológica La Cueva del Manglar que opera desde el Hotel las Américas y cuyos precios y servicios nos sorprendieron gratamente, mostrándonos siempre el lado positivo del recorrido, al que los funcionarios de esta empresa le hacen permanente mantenimiento, así como a sus equipos de trabajo e impecables uniformes.

Nuestra intención nunca será esconder las condiciones propias de nuestra ciudad y nuestro país. Por el contrario el objetivo de TRAVIATA es realzar las buenas acciones que nos encaminan al progreso, pensando siempre en brindar un buen servicio.

Sugerimos a nuestros lectores seguir las recomendaciones de TRAVIATA, y usar los operadores turísticos confiables que garantizan su bienestar y su seguridad.

 

Disappointment with Sail

When we left Cordoba on our way to Cartagena, our car was full of joy and plans. We all were in high spirits. What a great chance we had to see all those beautiful sail ships from so many countries at the beginning of Easter. We had checked out everything in our luggage: The old Minolta with two powerful lenses, 4 rolls, and the electronic camera with memory sticks to take the wonderful pictures of those romantic-looking ships. We had read there was a great fuss about this event and decided to be early birds booking our rooms in a traditional hotel in Bocagrande.

What a cold deception we experienced! We could barely catch sight of a Brazilian sailing ship crossing the bay in silence, with no sails at all! It looked like any other vessel carrying goods; there was no charm, no sailors visible. The hundreds of tourists around us were just as appalled to see this.

It was sad to see that only a few could come close to see the ships and the sailors. There was another simultaneous event. The optimist tournament. A mini sail competence for young sportsmen. We were lucky to be able to gain access to the Naval Club. A friend of ours is an acting member of this club. At least we had the chance to use our cameras. I would like the reader of these lines to reflect one minute on something that may negatively affect the image of our beautiful Cartagena de Indias.

It has become apparent that most shows are prepared for the elite that may have a membership of a club, pay high sums to enter exclusive sites or own a luxury yacht. The charm and beauty of this city, and the privilege to enjoy the various events may not be the right or possession of the affluent visitors or citizens who live in the old city. In a country with so deep social differences like Colombia, these rampant exclusions for the majority of people, simply deepens the conflicts and break the dream to build a nation for everyone.

Arturo Rojas

 

Más Control

¡Hola amigos de Traviata! Estaba esperando un buen motivo para escribir a buzón nuestro y en esta temporada lo encontré. En el mes de mayo, me gusto mucho lo mencionado sobre la rumba proveniente de otras ciudades, que contamina y que se lleva el protagonismo de nuestra ciudad. Pero me pude dar cuenta que parte de este daño lo hacemos nosotros. La mala organización interna de algunos sitios se refleja en la mala atención que presentan los empleados, he incluso, algunos sitios se sobrepasan con el tema de temporada y turismo, al cobrar un cover de $20.000 no consumibles como sucedió en egipcia. Amigos cartageneros, Colombia se esta creciendo a nivel turístico así que Cartagena cada día tendrá mas competencia; cuidemos el bienestar de quienes nos visitan y de los que habitan. Pues estas situaciones no solo son a nivel de rumba, también en restaurantes, como en la plaza Santo Domingo, donde en uno de sus sitios le piden a los consumidores desocupar las mesas después de cancelar la cuenta.

Se que una empresa como traviata, puede promover de manera eficaz un poco esta convivencia que de a poco se ha perdido.

Johandry A. Ríos M.
Estudiante Administración de Empresas

 


 
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