Salud y Belleza
 


Ser Mujer

Con frecuencia se habla de diversas enfermedades, algunas incurables, con las cuales nos enfrentamos día a día, pero pocas veces nos enseñan a preservar la salud, fomentar el auto cuidado y la manera de detectar tempranamente algunas de estas alteraciones.

El objetivo de esta reflexión se logrará si tenemos la capacidad de motivar un número creciente de mujeres que tomen conciencia de su valor y lugar en la sociedad asumiendo de esta manera una actitud de amor y cuidado que les permita tomar medidas preventivas. Aunque algunas de éstas medidas en principio parecen incómodas, son valiosísimas para evitar una enfermedad tan grave como lo son el cáncer de cuello uterino o de seno.

Hablar de temas realmente importantes como la manera en que vivimos, lo que pensamos de nuestro propio cuerpo, lo que significa la sexualidad, las distintas formas de sentir o de expresar amor, es un buen comienzo para tomar una decisión sobre el cuidado de nuestra salud. Pero pese a vivir diariamente a través de nuestro cuerpo tenemos poca conciencia de él, nos damos cuenta que existe cuando algo comienza a andar mal, entonces deja de ser silencioso y es imposible ignorar las molestias. Estos problemas en la salud se pueden encontrar a lo largo de la vida, algunos de ellos son modificables o prevenibles y en gran parte se inician con la etapa de desarrollo de la pubertad, el inicio de la vida sexual, la vida reproductiva y el estado de menopausia.

Por lo anterior debe promocionarse un estilo de vida saludable y algunas recomendaciones muy puntuales pueden ser las siguientes: Se debe mantener un peso adecuado ya que el sobrepeso y la obesidad se han relacionado con trastornos hormonales del ciclo menstrual y aumentan el riesgo de aparición de cáncer de seno y enfermedades crónicas como las cardiovasculares y la diabetes mellitus. El consumo adecuado de fibra ejerce un efecto beneficioso en el funcionamiento del tracto digestivo y tratamiento de molestias como el estreñimiento y el síndrome de Intestino Irritable; además, disminuye el riesgo de padecer cáncer de colon. Por otra parte, la Ingesta de frutas y verduras protegen contra el cáncer de estómago mientras que la dieta alta en grasas se asocia a ciertos tipos de cáncer de intestino y seno.

No debemos desconocer que el cigarrillo es nocivo para la salud dado por su relación con la aparición de trastornos cardiovasculares y procesos tumorales como el cáncer de pulmón y de cuello uterino. Tampoco debemos desconocer que la exposición al sol intermitente e intenso en pieles no expuestas habitualmente, favorece el riesgo de aparición de cáncer de piel. Por último, no se puede olvidar, que la sexualidad debe vivirse de manera responsable, ya que las enfermedades de transmisión sexual alteran la calidad de vida y algunas de ellas favorecen la generación de cáncer de cuello uterino.

Así como hay factores de riesgo modificables y estilos de vida que promueven la salud, hay otros factores que no se pueden modificar como es el hecho de SER MUJER que la ponen potencialmente en riesgo de presentar a lo largo de la vida enfermedades como el cáncer de cuello uterino y el cáncer de seno.

Las muertes por cáncer de cuello uterino son el indicador más revelador del impacto de la enfermedad sobre las mujeres, sus familias y comunidades; especialmente en los países en vía de desarrollo donde se constituye la primera causa de muerte por cáncer (Índices de mortalidad en promedio de 11.2 por cada 100.000 mujeres, cerca de tres veces el nivel de los países desarrollados (1). Pero dichas muertes son evitables y con la detección oportuna a través de la citología cervicovaginal y el debido tratamiento pueden reducirse considerablemente. Actualmente lo mas aceptado es la realización de la citología anual a partir del inicio de la vida sexual o semestral en mujeres con factores de riesgo (enfermedades de transmisión sexual p.ej. infección PVH...) y un examen ginecológico anual.

La mama es un órgano afectado tanto por enfermedades benignas o malignas las cuales pueden detectarse con la ayuda del auto examen mamario a partir de los veinte años de edad, en forma mensual después del periodo menstrual. El examen se basa en la inspección y palpación de senos y axilas permitiendo familiarizarse con la contextura normal del seno con el propósito de detectar cualquier irregularidad que amerite consultar al especialista. Lo anterior se complementa son el examen físico anual por un especialista y la realización de la mamografía a partir de los cuarenta años de edad cada dos años y anual desde los cincuenta años de edad.

Prevenir la aparición del cáncer de cuello uterino y de seno debe formar parte de una estrategia general para mejorar la salud de la mujer. La salud es un estado invaluable y su preservación debe ser un objetivo primordial del día a día.

Sonia Lodoño Giraldo, MD
Médica Ginecóloga Especialista en Ginecología Oncológica
sonia_londono_g@.yahoo.com

 


 
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